{"id":623,"date":"2022-12-30T18:45:59","date_gmt":"2022-12-30T18:45:59","guid":{"rendered":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/?p=623"},"modified":"2023-01-17T22:19:23","modified_gmt":"2023-01-17T22:19:23","slug":"psicologia-interamericana-o-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/2022\/12\/30\/psicologia-interamericana-o-latinoamericana\/","title":{"rendered":"\u00bfPsicolog\u00eda Interamericana o Latinoamericana?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Aspectos cruciales de un proyecto de comunidad interamericana de psicolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Autor: Miguel Gallegos *<\/p>\n\n\n\n<p>La Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda (SIP) lleva m\u00e1s de 70 a\u00f1os de recorrido hist\u00f3rico. Sin embargo, tanto sus antecedentes, creaci\u00f3n y posterior desenvolviendo siempre han estado tensionados por la concepci\u00f3n misma de su identidad como organizaci\u00f3n, es decir, por su car\u00e1cter de proyecto inacabado de una psicolog\u00eda interamericana organizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los fundamentos que dio origen a la creaci\u00f3n de la SIP se sustent\u00f3 en la idea de tender puentes entre los profesionales y estudiantes de la psicolog\u00eda de las diferentes regiones de ese extenso y diverso continente llamado Am\u00e9rica (Ardila, 1986; Colotla &amp; Urra, 2006; Consoli et al. 2021; Ferdman &amp; VanOss, 1999; Gallegos, 2013; Gallegos et al., 2018; Maluf, 2012; Urra, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>La concreci\u00f3n de este proyecto acontece en la ciudad de M\u00e9xico en 1951, pa\u00eds que geogr\u00e1ficamente se ubica en el v\u00e9rtice de la regi\u00f3n norteamericana, centroamericana y caribe\u00f1a, aunque por su caracter\u00edstica idiom\u00e1tica mantiene v\u00ednculos con la regi\u00f3n sudamericana. Desde luego, sin olvidar que en Am\u00e9rica del Sur, la mitad de los habitantes hablan espa\u00f1ol y la otra mitad hablan portugu\u00e9s. Desde sus inicios, la SIP trat\u00f3 de concebir un proyecto integrador de las diferentes regiones que defini\u00f3 como \u201cNorteam\u00e9rica\u201d, \u201cCentroam\u00e9rica\u201d y \u201cSudam\u00e9rica\u201d, estableciendo organizacionalmente una presidencia rotativa entre las tres regiones, y tres vicepresidencias zonales, adem\u00e1s de una secretar\u00eda general y tesorer\u00eda para operacionalizar el funcionamiento de la sociedad. En d\u00e9cadas pasadas, la regi\u00f3n centroamericana fue redefinida como \u201cM\u00e9xico, Am\u00e9rica Central y el Caribe\u201d, y hasta el momento es la \u00fanica regi\u00f3n que se define como tal incluyendo a un pa\u00eds en su denominaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El origen de este proyecto continental no estuvo exento de criticas y proyectos alternativos. En 1953 se organiz\u00f3 el I Congreso Interamericano de Psicolog\u00eda, en Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana (Gallegos, 2012a), pero un a\u00f1o antes, en 1950, ya se hab\u00eda organizado el I Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda, en Montevideo, Uruguay (Le\u00f3n, 1982), y el segundo y probablemente \u00faltimo de esa serie se concreto coincidentemente en 1953, en Curitiba, Brasil. El propio M\u00e9xico fue el escenario para el surgimiento de la Sociedad Latinoamericana de Psicolog\u00eda, en 1957, la cual se deriv\u00f3 del congreso hom\u00f3nimo, pero esta organizaci\u00f3n fue muy breve en el tiempo (Curiel, 1961).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos ejemplos de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado son una peque\u00f1a muestra de diversos intentos por constituir un proyecto de psicolog\u00eda organizada alternativo y definido m\u00e1s propiamente como \u201clatinoamericano\u201d, o incluso \u201ciberoamericano\u201d. Al respecto, existen m\u00faltiples sociedades cient\u00edficas en diferentes \u00e1reas de la psicolog\u00eda (social, comporta-mental, pol\u00edtica, evaluaci\u00f3n, etc.) que se extienden muchos m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de Am\u00e9rica. Solo en a\u00f1os recientes se han logrado estabilizar algunos proyectos latinoamericanos como la Uni\u00f3n Latinoamericana de Entidades de Psicolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Villegas (2004) ha se\u00f1alado que las primeras d\u00e9cadas de funcionamiento de la SIP contaron con gran presencia de colegas anglosajones, lo cual se tradujo en una notoria presencia de temas que reflejaban los intereses norte\u00f1os en los congresos interamericanos, y solo a partir de la d\u00e9cada de 1970 se produjo una mayor presencia de profesionales y estudiantes latinoamericanos, situaci\u00f3n favorecida por la organizaci\u00f3n de los primeros programas de formaci\u00f3n universitaria dos d\u00e9cadas atr\u00e1s. Conviene citarlo debido a que su an\u00e1lisis sigue siendo un tema de preocupaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cParalela, desafortunada y no planificadamente, mientras la Psicolog\u00eda latinoamericana aumento su participaci\u00f3n, la disciplina Anglosajona no s\u00f3lo sigui\u00f3 una tendencia diferente, sino adem\u00e1s, una progresiva e inquietante disminuci\u00f3n. Incluso es posible que muchos de los miembros de la SIP de esta regi\u00f3n, tengan fuertes vinculaciones ibero o latinoamericanas. Esta es una situaci\u00f3n obviamente no producida de manera deliberada, no contemplada como prop\u00f3sito de la SIP y, probablemente, no deseada. Esto \u00faltimo, al menos contempor\u00e1neamente, porque en la misma d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta recordamos varios Congresos Interamericanos de Psicolog\u00eda en los que hubo repetidos esfuerzos por configurar alguna organizaci\u00f3n exclusivamente latinoamericana de la disciplina\u201d (Villegas, 2004, p. 304-305)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es preciso decir que el debate sobre lo \u201camericano\u201d, \u201cpanamericano\u201d, \u201cinteramericano\u201d, \u201clatinoamericano\u201d o incluso \u201cindoamericano\u201d, \u201chispanoamericano\u201d e \u201ciberoamericano\u201d tiene un largo pasado y expone diversas aristas ideol\u00f3gicas, geopol\u00edticas y socioculturales. Por lo limitado del espacio, no entrar\u00e9 en ese debate, sobre el cual se han escrito innumerables p\u00e1ginas (Ardao, 2010; Ribeiro, 1985; Lipschutz, 1968). Sin embargo, es interesante destacar que el debate sobre la concepci\u00f3n y la definici\u00f3n propia de c\u00f3mo nominar a una regi\u00f3n tambi\u00e9n ha planteado diferentes posiciones a la hora de pensar la identidad de la \u201cpsicolog\u00eda latinoamericana\u201d, mucho m\u00e1s inestable, pero no menos conflictiva que la llamada \u201cpsicolog\u00eda americana\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como se ha se\u00f1alado, la llamada \u201cpsicolog\u00eda estadounidense\u201d -y no la \u201cpsicolog\u00eda americana\u201d- fue confundi\u00e9ndose con la historia misma de la psicolog\u00eda, y por efecto se convirti\u00f3 en un relato universalizado que se distribuye, reproduce, consume y poco se cuestiona (Brock, 2006). Por supuesto que en esta situaci\u00f3n existen responsabilidades compartidas. No obstante, la influencia de la psicolog\u00eda estadounidense es incuestionable a nivel internacional y no han sido pocos los problemas -pero tambi\u00e9n soluciones- que se han planteado hacia dentro y fuera del contiene. Dentro del continente, podr\u00edan destacarse los asuntos identitarios y de interdependencia con Puerto Rico, Canad\u00e1 y M\u00e9xico, siendo menos condicionante para los pa\u00edses sudamericanos. Nuevamente, cabe indicar que cuestiones de orden geopol\u00edticas propias de Estados Unidos han tenido un correlato en el campo disciplinar y profesional de la psicolog\u00eda. Desde luego, esto no siempre ha sido de este modo y nada dice que lo sea para siempre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al margen, resulta interesante visualizar c\u00f3mo una determinada geograf\u00eda define a la psicolog\u00eda no s\u00f3lo en t\u00e9rminos organizacionales, sino tambi\u00e9n identitarios y de pertenencia. Inexorablemente esto nos conduce a un juego de inclusi\u00f3n y exclusi\u00f3n bastante problem\u00e1tico. Hoy sabemos que las fronteras son mucho m\u00e1s l\u00edquidas, a pesar de ciertos nacionalismos recalcitrantes y controles migratorios que intentan frenar la natural e hist\u00f3rica movilidad humana. Asuntos de esta \u00edndole se presencian cotidianamente en el mundo, y en las diferentes regiones de las Am\u00e9ricas, tanto el terreno de la psicolog\u00eda, como en el campo social m\u00e1s generalizado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El debate que intentamos poner de relieve en este peque\u00f1o escrito podr\u00eda complejizarse a partir de la representatividad ling\u00fc\u00edstica de la regi\u00f3n. Por ejemplo, la SIP reconoce cuatro idiomas oficiales: espa\u00f1ol, portugu\u00e9s, ingl\u00e9s y franc\u00e9s. Esto responde a las lenguas que se hablan en las diferentes regiones de las Am\u00e9ricas, y constituye un esfuerzo, no siempre consistente, por favorecer la comunicaci\u00f3n y respetar la diversidad cultural que componen la regi\u00f3n. Sin embargo, como bien lo ha hecho notar Andr\u00e9s Consoli en una comunicaci\u00f3n personal, y probablemente tambi\u00e9n haya sido materia de discusi\u00f3n en diferentes contextos, la SIP y la psicolog\u00eda de Am\u00e9rica Latina m\u00e1s ampliamente, mantienen una importante deuda con las \u201clenguas aut\u00f3ctonas\u201d y m\u00e1s todav\u00eda con poblaciones y comunidades llamadas nativas\/originarias\/aut\u00f3ctonas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, ni desde el punto de vista geogr\u00e1fico ni desde el punto de vista ling\u00fc\u00edstico se pueden establecer estrictos criterios demarcatorios que hagan justicia a la distribuci\u00f3n de pa\u00edses en funci\u00f3n de una representatividad continental. Menos todav\u00eda si entramos en el terreno de la migraci\u00f3n y la movilidad acad\u00e9mica, profesional y estudiantil de las personas que componen la comunidad interamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente, hace algunos a\u00f1os, me preguntaba por el sentido hist\u00f3rico de una psicolog\u00eda interamericana, y los elementos que la pudieran caracterizar y definir. \u00bfExiste realmente una \u201cpsicolog\u00eda interamericana\u201d? Desde luego, mi respuesta fue que la creaci\u00f3n de la SIP constituy\u00f3 un parteaguas, y solo a partir de su organizaci\u00f3n puede hablarse de una comunidad interamericana de psicolog\u00eda. Pero \u00bfqu\u00e9 es esa cosa llamada \u201ccomunidad interamericana de psicolog\u00eda\u201d? Ni m\u00e1s ni menos que el producto de la interacci\u00f3n social, de la movilidad y las conexiones que se fueron tejiendo a largo de la historia. Para finalizar, cito un p\u00e1rrafo de aquel trabajo para ratificar la idea de que una comunidad interamericana no puede actuar como un censor migratorio ni solidificar fronteras, porque de hacerlo, no cumplir\u00eda con su misi\u00f3n original. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa historia de la psicolog\u00eda interamericana, con su complejidad idiom\u00e1tica, cultural, cient\u00edfica, pol\u00edtica, acad\u00e9mica, institucional y geogr\u00e1fica, comienza con la creaci\u00f3n de la SIP, en diciembre de 1951. Hasta el momento, no existe otro dato o acontecimiento anterior a esa fecha que pueda se\u00f1alarse como inaugural. Tampoco puede indicarse otra circunstancia hist\u00f3rica que refleje la conexi\u00f3n de la psicolog\u00eda interamericana, que s\u00ed posibilit\u00f3 el comienzo de las actividades de la SIP. Antes de la SIP, la psicolog\u00eda del sur y la psicolog\u00eda del norte transitaban por caminos adyacentes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces, \u00bfqu\u00e9 es la historia de la psicolog\u00eda interamericana? No s\u00f3lo es la historia de la creaci\u00f3n de la SIP, sus mentores, sus actividades, sus logros y sus realizaciones, como ya muchos autores han puesto de manifiesto. La historia de la psicolog\u00eda interamericana es, tambi\u00e9n, la historia de las conexiones. Es la historia de como se conectaron dos exiliados alemanes, uno que viv\u00eda en Argentina (Krapf) y otro que moraba en Estados Unidos (Wolff), con un canadiense (Line), un guatemalteco (Barrios Pe\u00f1a), un mexicano (Robles), un chileno (Nassar), un colombiano (Vergara) y un brasile\u00f1o (Roxo) para formar una instituci\u00f3n interamericana de psicolog\u00eda. Gracias a esa primera conexi\u00f3n, que l\u00f3gicamente tiene sus antecedentes, se posibilitaron nuevas conexiones\u201d (Gallegos, 2012b, p. 31)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ardao, A. (2010). Panamericanismo y latinoamericanismo. En L. Zea (Ed.), Am\u00e9rica Latina en sus ideas (pp. 157-171). M\u00e9xico: Siglo XXI\/UNESCO.<\/p>\n\n\n\n<p>Brock, A. (2006). Introduction. In A. Brock (Ed.), Internationalizing the history of psychology (pp. 1-15). New York, Estados Unidos: New York University.<\/p>\n\n\n\n<p>Colotla, V., &amp; Urra, M. (2006). Semblanza biogr\u00e1fica de los fundadores de la Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda. Revista Interamericana de Psicolog\u00eda\/Interamerican Journal of Psychology, 40(3), 377-384.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Consoli, A., Flores, I., Sharma, H., Sheltzer, J., Gallegos, M. &amp; P\u00e9rez-Acosta, A. (2021). Psychology in Latin America: A qualitative study of commonalities and singularities. Revista Interamericana de Psicolog\u00eda\/Interamerican Journal of Psychology, 55(3), e1627. https:\/\/doi.org\/10.30849\/ripijp.v55i3.1627&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Curiel, J. (1962). El psic\u00f3logo. M\u00e9xico: Porr\u00faa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ferdman, B., &amp; VanOss, B. (1999). Interamerican Society of Psychology: history and current status. En M. Alonso &amp; A. Eagly (Eds.), Psicolog\u00eda en las Am\u00e9ricas (pp. 353-359). Caracas: SIP.<\/p>\n\n\n\n<p>Gallegos, M. (2012a). El Primer Congreso Interamericano de Psicolog\u00eda (1953): su acontecer hist\u00f3rico. Revista Interamericana de Psicolog\u00eda\/Interamerican Journal of Psychology, 46(1), 21-34.<\/p>\n\n\n\n<p>Gallegos, M. (2012b). Historia de la psicolog\u00eda interamericana: Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda (1951). Psychologia Latina, 3(1), 23-36.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gallegos, M. (2013). Sixty years of the Interamerican Society of Psychology: origins and developments. International Journal of Psychology, 48(6), 1313-1320.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gallegos, M., Salas, G., Ardila, R., Caycho-Rodr\u00edguez, T. &amp; Burgos, C. (2018). Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda: historia y proyecci\u00f3n estrat\u00e9gica. Revista Mexicana de Psicolog\u00eda, 35(1), 72-87.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00f3n, R. (1981). El Primer Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda (1950): un evento olvidado. Revista Latinoamericana de Psicolog\u00eda, 13(3), 345-359.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lipschutz, A. (1968). Perfil de indoam\u00e9rica de nuestro tiempo. Antolog\u00eda 1937-1962. Santiago: Editorial Andr\u00e9s Bello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Maluf, R. (2012). Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda: Historia, trayectoria y proyectos. Revista de Psicolog\u00eda, 30(1), 215-220.<\/p>\n\n\n\n<p>Ribeiro, D. (1985). Las Am\u00e9ricas y la civilizaci\u00f3n. Buenos Aires: Centro Editor de Am\u00e9rica Latina<\/p>\n\n\n\n<p>Urra, M. (2004). Psicolog\u00eda interamericana: una historia. Psic\u00f3logo Interamericano, 84, 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p>Villegas, J. (2004). Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda (SIP): cincuenta a\u00f1os de logros y desaf\u00edos. Revista Interamericana de Psicolog\u00eda\/Interamerican Journal of Psychology, 38(2), 303-306.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>* Facultad de Psicolog\u00eda. Universidad Nacional de Rosario, Argentina.&nbsp;Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas, Argentina.&nbsp;P\u00f3s-gradua\u00e7\u00e3o em Psicologia. Universidade Cat\u00f3lica de Minas Gerais, Belo Horizonte, Brasil.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>doi: 10.30849\/psinteram111 | Descarga la<strong> <a href=\"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/gallegos-111.pdf\">versi\u00f3n PDF del art\u00edculo<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aspectos cruciales de un proyecto de comunidad interamericana de psicolog\u00eda Autor: Miguel Gallegos * La Sociedad Interamericana de Psicolog\u00eda (SIP) lleva m\u00e1s de 70 a\u00f1os de recorrido hist\u00f3rico. 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