{"id":1397,"date":"2025-07-13T03:06:59","date_gmt":"2025-07-13T03:06:59","guid":{"rendered":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/?p=1397"},"modified":"2025-07-13T03:07:00","modified_gmt":"2025-07-13T03:07:00","slug":"experiencia-en-primera-linea-como-psicologo-en-atencion-primaria-durante-covid-19-y-eta-en-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/2025\/07\/13\/experiencia-en-primera-linea-como-psicologo-en-atencion-primaria-durante-covid-19-y-eta-en-guatemala\/","title":{"rendered":"Experiencia en primera l\u00ednea como psic\u00f3logo en atenci\u00f3n primaria durante COVID-19 y ETA en Guatemala"},"content":{"rendered":"\n<p>An\u00edbal P\u00e9rez<\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio de Salud P\u00fablica y Asistencia Social de Guatemala<\/p>\n\n\n\n<p>Email: wpwrez@mspas.gob.gt<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primera experiencia: pandemia COVID-19<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Resulta inquietante saber que los que en su momento consideramos poder conocer, dominar y trabajar de forma magistral en un escritorio de oficina, se vuelve insignificante, m\u00e1xime cuando nos enfrentamos con la atenci\u00f3n en primera l\u00ednea. Esto acontece cuando en alg\u00fan momento llega la llamada para dar atenci\u00f3n ante una emergencia mundial, como la declara por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud en marzo de 2020, y emerge lo incierto, la zozobra, lo desconocido, lo que todos hablan, pero nadie sabe. La demanda consist\u00eda en recibir a grupos de deportados que llegan a su pa\u00eds con el dolor de dejar en USA, la vida que estaban construyendo, familia, amigos, trabajo, y ahora se enfrentan con las condiciones de su pa\u00eds de origen sin trabajo, vivienda, amigos, ni familia. En su lugar, hay recintos de personas aisladas, de las cuales no se conoce el diagn\u00f3stico m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en mi interior \u00bfDe qui\u00e9n cuidarme? \u00bfDe qui\u00e9n no? \u00bfA qui\u00e9n darle la mano \u00bfA qui\u00e9n no? Se trata de estar donde nadie quiere estar, recluido en un recinto con la \u00fanica esperanza de no resultar positivo en la prueba diagn\u00f3stica del pr\u00f3ximo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDespu\u00e9s de eso qu\u00e9? Seguir trabajando d\u00eda a d\u00eda con personas desconocidas, con personas que creen que uno es el \u201cmalo de la pel\u00edcula\u201d, porque uno es parte del gobierno, por ser un servidor p\u00fablico. Me observan como \u201cuno m\u00e1s\u201d, alguien que es ajeno al dolor, que es ajeno al peligro latente de ser contagiado. Me miran como si no tuviera una familia que cuidar y a la cual proveer el sustento diario, pese al temor mundial que uno ten\u00eda por medios de comunicaci\u00f3n oficial y no oficial, medios amarillistas, que solo desean desinformar algo que era nuevo para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>No quedaba m\u00e1s opci\u00f3n que seguir, tocaba \u201csacar la casta\u201d, ponerse la indumentaria necesaria: gorro, lentes, careta, guantes, bata, zapatones. Solo con mucho esfuerzo se pod\u00eda caminar con toda esa indumentaria, con el sudor corriendo en la frente y sin poder limpiarlo debido a la lente de protecci\u00f3n. Ard\u00edan los ojos de tanto sudor, era incomodo, frustrante, y adem\u00e1s de saber que las personas no recib\u00edan con agrado el esfuerzo del psic\u00f3logo al intentar inyectarles positivismo, energ\u00eda, saber que estaban en resguardo para evitar que se contagiasen en la calle. All\u00ed, en el albergue, ten\u00edan comida, sanitario, duchas, y camas. Ten\u00edan todo lo necesario, lo que en la calle definitivamente no iban a tener.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a la inconformidad, era necesario reconstruirnos como servidores, como profesionales de la salud mental, como seres humanos integrales con temores, errores, aciertos y desaciertos, como se dice, con resiliencia. Pero c\u00f3mo poder iniciar de cero, cuando ya se hab\u00edan ido familiares, amigos, familiares de compa\u00f1eros de trabajo e incluso compa\u00f1eros de trabajo que no ganaron la batalla, compa\u00f1eros que vimos al inicio de la pandemia luchando hombro a hombro, compa\u00f1eros que no volvimos a ver, y lo \u00fanico que se llevaron fue nada mas que un \u201caplauso de reconocimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segunda experiencia: Hurac\u00e1n Eta en Quich\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente la vida del salubrista est\u00e1 hecha de experiencias que van m\u00e1s all\u00e1 de las pr\u00e1cticas universitarias. Como servidores p\u00fablicos, en alg\u00fan momento debemos dejar los escritorios de oficina para llegar al lugar de los hechos, con la finalidad de realizar un trabajo humanitario, que en esta nueva situaci\u00f3n consist\u00eda en atender a las personas sobrevivientes de la tragedia, personas que perdieron vivienda, familias completas, amigos y conocidos de la comunidad. Se llega al lugar de los acontecimientos con la intenci\u00f3n de hacer una intervenci\u00f3n que pudiera brindar un aliciente a los afectados. Sin embargo, no se contaba con algo tan particular, una barrera que no se ten\u00eda contemplada: la barrea del lenguaje. Pero se trata de una barrera donde el agente de salud, el trabajador, llega un lugar donde no se acopla a lenguaje de la comunidad, es decir, se encuentra con la barrera ling\u00fc\u00edstica: \u00bfC\u00f3mo comunicarse con la poblaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo motivar? \u00bfC\u00f3mo implementar la ayuda humanitaria cuando no podemos comunicarnos en la lengua nativa de la comunidad?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, entend\u00ed que el llanto es un lenguaje universal, no me pod\u00eda comunicar con las personas verbalmente, pero si entend\u00eda su dolor, s\u00ed entend\u00eda la tragedia, vi el dolor en sus ojos y ellos sab\u00edan que mi intenci\u00f3n era aportar, era ayudar y en las miradas entrelazadas pudimos crear un puente de comunicaci\u00f3n, de solidaridad. Un puente que no entiende de idiomas, porque el \u00fanico idioma era el dolor, el sufrimiento y el querer ayudar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo no llorar ante tanta desgracia? \u00bfC\u00f3mo no tener empat\u00eda? C\u00f3mo lograrlo, cuando en nuestra formaci\u00f3n acad\u00e9mica nos ense\u00f1an a no implicarnos con la comunidad que est\u00e1 afectada. No fue posible aplicar la distancia y neutralidad, pues estamos hablando de personas que pes\u00e9 a su condici\u00f3n aun esperaban algo de la \u201cgente que llega desde Guatemala\u201d. Por suerte, finalmente se supo que una de las lugare\u00f1as hablaba y entend\u00eda a la perfecci\u00f3n el idioma espa\u00f1ol, ella apoy\u00f3 la causa, siendo traductora del mensaje que necesitaba dar a los sobrevivientes de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2013<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Experi\u00eancia de linha de frente como psic\u00f3logo de aten\u00e7\u00e3o prim\u00e1ria durante a COVID-19 e a ETA na Guatemala<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primeira experi\u00eancia: pandemia de COVID-19<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9 perturbador saber que aquilo que antes consider\u00e1vamos capaz de entender, dominar e trabalhar com maestria em uma mesa de escrit\u00f3rio se torna insignificante, especialmente quando enfrentamos cuidados de linha de frente. Isso acontece quando o chamado para responder a uma emerg\u00eancia global, conforme declarado pela Organiza\u00e7\u00e3o Mundial da Sa\u00fade em mar\u00e7o de 2020, vem \u00e0 tona, e a incerteza, a ansiedade e o desconhecido emergem \u2014 aquilo sobre o qual todos falam, mas ningu\u00e9m sabe. A demanda era acolher grupos de deportados que chegam ao seu pa\u00eds com a dor de deixar para tr\u00e1s a vida que constru\u00edram nos EUA \u2014 fam\u00edlia, amigos e empregos \u2014 e agora enfrentam as mesmas condi\u00e7\u00f5es de seu pa\u00eds de origem, sem trabalho, moradia, amigos ou fam\u00edlia. Em vez disso, h\u00e1 recintos para indiv\u00edduos isolados cujos diagn\u00f3sticos m\u00e9dicos s\u00e3o desconhecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Penso comigo mesmo: de quem devo cuidar? De quem n\u00e3o? Com quem apertar a m\u00e3o? Quem n\u00e3o deve? Trata-se de estar onde ningu\u00e9m quer estar, confinado em uma unidade com a \u00fanica esperan\u00e7a de n\u00e3o testar positivo no dia seguinte.<\/p>\n\n\n\n<p>Depois disso, o que? Continuar trabalhando dia ap\u00f3s dia com estranhos, com pessoas que acreditam que voc\u00ea \u00e9 o &#8220;bandido&#8221; porque faz parte do governo, porque \u00e9 um servidor p\u00fablico. Eles me veem como \u201capenas mais uma pessoa\u201d, algu\u00e9m que n\u00e3o sente dor, que n\u00e3o percebe o perigo latente de ser infectado. Eles me olham como se eu n\u00e3o tivesse uma fam\u00edlia para cuidar e prover diariamente, apesar do medo mundial que se tem da m\u00eddia oficial e n\u00e3o oficial, da m\u00eddia sensacionalista, que s\u00f3 quer desinformar sobre algo que \u00e9 novo para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00e3o havia outra escolha a n\u00e3o ser continuar, era hora de \u201cmostrar nossa coragem\u201d, colocar o equipamento necess\u00e1rio: chap\u00e9u, \u00f3culos, m\u00e1scara, luvas, avental e galochas. Somente com muito esfor\u00e7o era poss\u00edvel andar com todas aquelas roupas, com o suor escorrendo pela testa e sem conseguir enxug\u00e1-lo por causa das lentes de prote\u00e7\u00e3o. Os olhos deles ardiam de tanto suor, era desconfort\u00e1vel, frustrante, al\u00e9m de saber que as pessoas n\u00e3o recebiam bem os esfor\u00e7os do psic\u00f3logo para injetar positividade e energia neles, al\u00e9m de saber que estavam seguros de serem infectados na rua. L\u00e1, no abrigo, eles tinham comida, banheiros, chuveiros e camas. Eles tinham tudo o que precisavam, o que definitivamente n\u00e3o teriam na rua.<\/p>\n\n\n\n<p>Apesar do descontentamento, era necess\u00e1rio nos reconstruirmos como servidores, como profissionais de sa\u00fade mental, como seres humanos integrais, com medos, erros, sucessos e fracassos \u2014 como dizem, com resili\u00eancia. Mas como podemos come\u00e7ar do zero quando familiares, amigos, familiares de colegas de trabalho e at\u00e9 mesmo colegas que n\u00e3o venceram a batalha j\u00e1 foram embora? Colegas que vimos lutando lado a lado no in\u00edcio da pandemia, colegas que nunca mais vimos, e tudo o que levaram consigo foi nada mais que uma &#8220;borracha de aplausos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segunda experi\u00eancia: Furac\u00e3o Eta em Quich\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A vida de um profissional de sa\u00fade \u00e9, definitivamente, feita de experi\u00eancias que v\u00e3o al\u00e9m dos est\u00e1gios universit\u00e1rios. Como servidores p\u00fablicos, em algum momento precisamos deixar nossas mesas para chegar ao local do incidente, a fim de realizar trabalho humanit\u00e1rio. Nessa nova situa\u00e7\u00e3o, isso incluiu cuidar dos sobreviventes da trag\u00e9dia, pessoas que perderam suas casas, fam\u00edlias inteiras e amigos e conhecidos na comunidade. Chegamos ao local com a inten\u00e7\u00e3o de realizar uma interven\u00e7\u00e3o que possa proporcionar al\u00edvio aos afetados. Por\u00e9m, algo t\u00e3o particular n\u00e3o foi levado em conta, uma barreira que n\u00e3o havia sido contemplada: a barreira do idioma. Mas \u00e9 uma barreira onde o agente de sa\u00fade, o trabalhador, chega num lugar que ele n\u00e3o consegue se adaptar \u00e0 l\u00edngua da comunidade, ou seja, ele encontra uma barreira lingu\u00edstica: como ele consegue se comunicar com a popula\u00e7\u00e3o? Como motivar? Como podemos implementar ajuda humanit\u00e1ria quando n\u00e3o conseguimos nos comunicar na l\u00edngua nativa da comunidade?<\/p>\n\n\n\n<p>No entanto, entendi que o choro \u00e9 uma linguagem universal. Eu n\u00e3o conseguia me comunicar com as pessoas verbalmente, mas eu entendia a dor delas, eu entendia a trag\u00e9dia. Eu vi a dor nos olhos deles, e eles sabiam que minha inten\u00e7\u00e3o era contribuir, ajudar. Atrav\u00e9s dos nossos olhares entrela\u00e7ados, conseguimos criar uma ponte de comunica\u00e7\u00e3o e solidariedade. Uma ponte que n\u00e3o entende l\u00ednguas, porque a \u00fanica linguagem era a dor, o sofrimento e a vontade de ajudar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como n\u00e3o chorar diante de tanta desgra\u00e7a? Como podemos n\u00e3o ter empatia? Como podemos conseguir isso se, em nossa forma\u00e7\u00e3o acad\u00eamica, somos ensinados a n\u00e3o nos envolver com a comunidade afetada? N\u00e3o foi poss\u00edvel aplicar dist\u00e2ncia e neutralidade, porque estamos falando de pessoas que, apesar de sua condi\u00e7\u00e3o, ainda esperavam algo das &#8220;pessoas que chegavam da Guatemala&#8221;. Felizmente, descobriu-se que uma das moradoras falava e entendia espanhol perfeitamente e apoiou a causa, servindo como tradutora da mensagem que precisava ser transmitida aos sobreviventes da comunidade.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00edbal P\u00e9rez Ministerio de Salud P\u00fablica y Asistencia Social de Guatemala Email: wpwrez@mspas.gob.gt Primera experiencia: pandemia COVID-19 Resulta inquietante saber que los que en su momento consideramos poder conocer, dominar y trabajar de forma magistral en un escritorio de oficina, se vuelve insignificante, m\u00e1xime cuando nos enfrentamos con la atenci\u00f3n en primera l\u00ednea. Esto acontece [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1399,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[372,374],"tags":[390,373,68,378,377],"class_list":["post-1397","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletin-no-115","category-seccion-especial","tag-anibal-perez","tag-boletin-115","tag-guatemala","tag-salud-mental-en-iberoamerica","tag-seccion-especial","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1397"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1403,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1397\/revisions\/1403"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bulletin.sipsych.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}